lunes, 16 de mayo de 2011

Comunicado Público de Compañera chillaneja herida en la lucha: Paulina Rubilar Méndez

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ME ESPERABA QUE DISPARARAN
¡¡¡TAMBIÉN QUE LO NEGARAN!!!

A mi Familia y Amigos
A los Trabajadores y Obreros
A los Estudiantes de Chile

Ante los hechos ocurridos el día jueves 12 del presente mes dentro de la Universidad de Concepción, declaro lo siguiente:

Luego de participar en la marcha estudiantil convocada a nivel nacional y de ejercer mi derecho a manifestarme pacíficamente por lo que considero justo, y ser blanco en reiteradas ocasiones de la injustificada prepotencia policial, me dirigí rumbo a la universidad a buscar mi bicicleta, ya que la dejé amarrada, para mayor seguridad, frente al edificio Virginio Gómez.

A los pocos minutos de encontrarme dentro del campus, las fuerzas especiales de carabineros hacen ingreso DE FORMA ILEGAL, agrediendo de manera desproporcionada, no discriminando entre personas naturales o estudiantes, recurriendo al carro lanza agua, el zorrillo y, en un primer momento, a unas pequeñas descargas de gases lacrimógenos. Pasados los minutos, y al vernos acorralados por las fuerzas especiales, se inicia una persecución dentro del campus, donde fuimos perseguidos, tal presa, por carabineros, los cuales, sin mediar provocación de nuestra parte, hacían gala de “ser del débil el protector”, intentando atropellar a compañeros con sus carros, mojando a destajo a cualquiera que se interpusiera en su camino y aumentando de manera brutal los disparos de gases lacrimógenos. Dada esta última situación de peligro, es que logro retirar mi bicicleta, y junto a amigos y compañeros, busco un lugar seguro para refugiarme de los ataques de carabineros, siéndome imposible encontrarlo, ya que la universidad estaba invadida por estos y por sus bombas. Es en medio de estos acontecimientos de DESCONTROL POLICIAL, cuando decido salir por una vía alternativa (un costado de la plaza del estudiante) Justo en ese momento, un piquete de fuerzas especiales se dirige directamente hacia mi, se detiene a una distancia de no más de veinte metros, se agrupa, y un efectivo me apunta directamente con la escopeta, disparándome en pleno rostro. Caigo de mi bicicleta, toco mi rostro y palpo la sangre que comienza a salir de mi ojo derecho, escucho como carabineros se mofan de mí, y acto seguido, viendo mi condición de herida, pasan de largo ignorándome, todo esto a vista de cientos de personas que estaban en el lugar.

Contrario a lo que dicen las absurdas tesis de los “expertos peritos” mediáticos, la bomba no quemó mi rostro, ya que esta, al impactarme, rebotó inmediatamente en mi bufanda, la cual llevaba en mi cuello como se puede apreciar en las fotografías. La bomba me impacta, golpea mi pómulo y parte de mi ojo, y rebota inmediatamente, cayendo al suelo en fracciones de segundos.

En ese preciso instante, carabineros comienza a disparar al cuerpo, al azar. Un compañero, tratando de evitar una bomba que venía directo hacia él, cae desde el foro de la universidad, y se fractura su tobillo.
Mis amigos logran tranquilizarme, me prestan los primeros auxilios y me llevan entre una lluvia de bombas lacrimógenas que caen sobre nosotros, de urgencia al hospital.

Quiero comunicarles a todos ustedes, que después de esto, cinco efectivos de fuerzas especiales de carabineros se hicieron presente en la sala de urgencia del hospital, custodiándome y, cuando se les preguntó sobre lo ocurrido, manifestaron su total desconocimiento de los hechos, siendo ellos mismos los que habían participado escasas horas atrás del operativo que casi me deja sin visión.

Por suerte, el cobarde disparo no me dejó sin mi ojo, pero fracturó mi pómulo de manera profunda, y me otorgó un hematoma con contusiones oculares graves, que aún no tiene un diagnóstico certero.

Hoy, viernes trece de mayo, me entero, con menos sorpresa que otra cosa, que carabineros afirma oficialmente que mis lesiones son a causa de una pedrada y, si esto fuese poco, que yo les otorgué una declaración donde, según ellos, “estaba todo claro”, cosa muy poco probable, ya que en mi actual condición me es imposible hablar de manera fluida, y cuando llegué a urgencias, NUNCA FIRMÉ NI OTORGUÉ DECLARACIÓN ALGUNA, ya que el dolor me lo impedía. Por todas estas situaciones he optado por no dar una declaración hasta ahora, consultándolo, con la mente fría, con mi familia, pareja y familiares, permitiendo el correcto funcionamiento de los abogados que me apoyan, los cuales, en este momento, juntan evidencia.

A través de esta declaración pública emplazo al comandante Luis Humeres, subprefecto de Concepción, que señala que el mayor de la 1a comisaría se entrevistó conmigo, a que se desmienta sus dichos, ya que, de manera alguna, un interrogatorio a la fuerza, dentro de un box de urgencias, con mi rostro ensangrentado y lleno de dolor, se puede considerar un entrevista, menos si ni siquiera sabía con quién estaba hablando en aquellos momentos, y si esos “supuestos dichos” de mi estado de salud, constituían una declaración.

DESMIENTO, DE MANERA ROTUNDA, TODO LO DICHO HASTA ESTE MINUTO POR CARABINEROS, fueron ellos, y no otra cosa, los que dispararon sobre mí, los que me apuntaron, se burlaron y me abandonaron sin prestarme auxilio, una constante habitual en su accionar de delincuentes con uniformes.

Repudio y condeno la represión institucional y toda su sucia lista de mártires e injusticias.

Larga es la lista en esta larga e interminable historia, pero también largos e infinitos son nuestros sueños de algo nuevo y mejor, de una sociedad más justa e inclusiva, de una educación de calidad, igualitaria y realmente enriquecedora. ¿Quién nos protege de nuestros supuestos protectores?

Lejos de desanimarme, esto me anima mucho más para hacer justicia y para luchar por los justos derechos de los estudiantes. Sepan que NO DESCANSAREMOS hasta que los culpables paguen, de una u otra forma. No nos daremos por vencidos, nuestras evidencias son claras, sólidas y concluyentes, no nos sentimos atemorizados de ninguna manera.

Repudio, y seguiré repudiando el actuar impune y delictivo de carabineros, y del estado Chileno, que avala estas practicas ilegales e inconstitucionales, en pos de la mal llamada paz ciudadana.

No me queda más que agradecerles a todos por su apoyo y preocupación, los tengo en mi corazón.

A los estudiantes y obreros de Chile, les envío toda mi fuerza y convicciones, y los animo a seguir dando la pelea contra esta bestia mediática que planea su nuevo golpe en Aysén y en todo Chile. Los llamo a creer, a ser fuertes, a persistir. Ganaremos, como sea, pero ganaremos.

Paulina Alejandra Rubilar Méndez.
Mujer, Estudiante y Militante de la vida felíz.
Hospital Regional De Concepción.
14 de Mayo 2011.

domingo, 15 de mayo de 2011

El fantasma del desempleo se instaló en Chillán.

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Las cifras son categóricas y negras: 12,3% de desocupación en la ciudad, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en el trimestre móvil  Enero-Marzo de 2011. 

Antes que todo, se necesita aclarar un punto: La cesantía es estructural en el modo de producción actual, es decir, capitalista. La fuerza de trabajo, como toda mercancía, está sujeta a todas las variaciones de los precios en el mercado, ergo, el capitalista (empresario, patrón, “emprendedor”, etc.), como dueño del medio de producción, y con el interés permanente de obtener ganancias, aprovecha el que existan tasas elevadas de cesantía, esto, por el principio simple de la oferta y demanda, entre más fuerza laboral disponible (mayor oferta), menor costo para él al comprarla (más bajos los sueldos). La noticia entonces, es mala para las familias trabajadoras, pero la patronal causante de esto, pensará solo en mejores ganancias.[1]

Llama la atención la cifra en este periodo. Esto, porque las tasas de desempleo en el trimestre señalado por lo general bajaban, debido a la apertura de fuentes de trabajo en el sector agrícola, sobre todo, para los temporeros. Cuestión que este año cambió, al preferir los trabajadores de la ciudad buscar otro tipo de trabajo, menos precario y mejor remunerado, en comparación a los de miseria ofrecidos por estas empresas. Así se explicaría porqué en el sector agrícola hay una importante merma de empleo en la región. Lo mismo sucede en los sectores de la construcción y transportes y telecomunicaciones. A nuestro entender, no se trata de que no se quiera trabajar, muy por el contrario, lo que buscan los chillanejos son empleos dignos, que den lo suficiente para mantener de buena manera a una familia. Por ello, la migración hacia otros sectores productivos no es rara (especialmente comercio).

El nuevo Intendente de la región, señala que el alza del desempleo se debería a la migración de población desde zonas mayormente afectadas por el terremoto a la ciudad. Calculándola en 10 mil personas aproximadamente[2]. Creemos que este análisis es superficial, y que la problemática, como se expresó, es mucho más profunda. Es del caso mencionar que estas cifras antes del terremoto ya se habían dado, incluso mayores.[3]

Frente a este escenario, las autoridades gritan a los 4 vientos que tomarán las medidas necesarias para superar esta situación; se han reunido con los supuestos representantes de los trabajadores (CUT) y representantes del ministerio del trabajo y previsión[4]… ¿soluciones?, ¿líneas de trabajo?... las de siempre: formar mesas de trabajo para discutir, con ricas galletas y café, cómo enfrentar este grave problema, es decir, con suerte tendremos nuevamente los empleos de emergencia por un par de semanas para que las estadísticas bajen, sin generar empleo permanente y digno.

¿Qué nos queda como trabajadores? La pregunta viene haciéndose desde hace mucho, y es que sabemos que el desempleo no se combate con meras declaraciones… la solución, por ende, no vendrá de quienes se benefician con el actual estado de las cosas, somos nosotros, los trabajadores y trabajadoras los que debemos empezar a discutir como enfrentar la cesantía. Algunas maneras de empezar este camino, será fortaleciendo nuestras organizaciones, reinventando nuestros sindicatos, de manera que estos sean de verdad la herramienta de lucha de las bases, cambiando a los dirigentes vendidos que no dudan en traicionar a sus compañeros de trabajo por prebendas de la empresa. También generar espacios de encuentros, para compartir nuestras experiencias de organización y lucha, sin esperar que la solución venga de arriba, de ellos nada podemos esperar. A fin de cuentas, es la creatividad de los asalariados la que irá dando, poco a poco, la dirección a seguir para fortalecerse y detener definitivamente el flagelo del desempleo. 

Imagen: "Desocupados" de Ricardo Carpani




Sobre el CONCEJO LCM en la población Luis Cruz Martínez de Chillán.

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En la población Luis Cruz Martínez se conformó la semana pasada una instancia de participación y organización vecinal que tiene como objeto articular a todas las organizaciones sociales existentes en el barrio, así como las instituciones eclesiásticas y educacionales en un espacio de síntesis comunitario autónomo a los poderes del Estado burgués.
Las organizaciones que conforman el Concejo acordaron reunirse una vez al mes en cualquiera de las sedes vecinales, tocando temas de interés que incluyeran a la totalidad del barrio. De esta manera, se buscará solucionar problemáticas sin recurrir a instancias municipales o Estatales, dotando de mayor poder y control a las órganicas comunitarias respecto al desarrollo de su propia vida.
La forma de organización elegida busca superar la atomización forzada durante el período de la dictadura militar y profundizada bajo los gobiernos de la concertación, con el objeto de ir reconstruyendo tejido social y los pies del pueblo: asumiendo la tarea de confrontar efectivamente a la clase dominante en la medida que se dirija la atención hacia la construcción de poder popular.