domingo, 29 de diciembre de 2013

TARANTINO Y LA SALMONICULTURA CHILENA Por Héctor Kol

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TARANTINO Y LA SALMONICULTURA CHILENA


Por Héctor Kol
Sinrepresassinsalmoneras.blogspot.com
Patagonia Chilena, Diciembre de 2013.

(Dedicado a todos los que luchan y emprenden, en otras latitudes,
 nuevas batallas en defensa de la Tierra y el Mar)

Quentin Tarantino, el extraordinario Director de Cine creador de “Pulp Fiction”, “Los Perros de la Calle” y la saga “Kill Bill”, entre otras, ha hecho de la violencia un arte. En sus filmes, nadie es el bueno o el malo y la violencia se presenta sin posibilidades de hacer un juicio de valor respecto de ella. TODOS sus personajes son violentos.

A pesar de que el común denominador de sus creaciones es la violencia, sus películas no son una ridícula carnicería como “Martes 13”o “Pesadilla”, donde sólo falta que las protagonice Iván Fuentes (o que la banda musical sea de Arjona) para hacerlas definitivamente vomitivas.

Por el contrario, Tarantino ubica, en medio de las matanzas, las historias personales de cada uno de sus asesinos y hasta de las armas que ocupan, como la espada deseada por todos en la saga Kill Bill.

Así, en los Films de Tarantino se han definido personajes característicos del mundo violento ligado a las mafias, asaltos a bancos y proxenetas, donde la policía es apenas un juguete a disposición de cualquiera de sus sicópatas y la Ley no se menciona siquiera.

El “Killer”: Ninguna mafia que se respete (especialmente, aquella que muestra Tarantino) carece de un “killer”, de un “verdugo” que sin remilgos liquida a quienes sus jefes han designado para morir, extremadamente fiel y extremadamente imbécil como para morir acribillado por las balas de su ametralladora olvidada en una mesa, mientras usa el baño.  El “killer”, como Travolta en Pulp Fiction, ni siquiera es capaz de seducir a la esposa de su jefe, aunque este se la haya servido en bandeja. Es un perro fiel armado, sin capacidad de discernimiento, al que lo le pagan para pensar sino para obedecer.

El “Cleanner”: Por lejos, mi personaje predilecto. De bajo perfil y rara vez con más de unos minutos en pantalla, el “cleanner”, el limpiador, es quien se hace cargo de la sangre, tripas y restos de masa encefálica que deja el “killer” cuando  hace su trabajo y no tiene a mano un arma de fuego, recurriendo a puñales, hachas y espadas para cumplir la sentencia.

Luego de la verdadera “maquila” a que somete el “killer” a sus víctimas, el “cleanner” aparece con sus bidones de ácido, sus esponjas, sus desinfectantes y soluciones de pH balanceado para borrar todo rastro de sangre, disolver lo que queda del cadáver y dejar la escena del crimen tan impecable como su tenida de traje y corbata.

El “cleanner” no se salpica de sangre, no se quema con sus ácidos ni mancha su tenida con el hipoclorito de sodio conque sella su trabajo y se retira a la espera de una nueva solicitud de sus eficientes servicios: borrar las huellas de un crimen.

El “Undertaker”: Menos entrañable para mí es el “undertaker”, el “sepulturero” que hace desaparecer cualquier cadáver disponible y cualquiera sea el estado en que este se encuentre. Es un personaje siniestro, de limitada capacidad mental y que es capaz de enterrar en el mismo hoyo a más de 10 cadáveres.

El “undertaker” se provee de un serrucho o machete para descuartizar el cadáver de turno, meterlo en una maleta y llevárselo camino a mejor vida, sin que gotee materia orgánica alguna y, por sobre todo, guardando el secreto. El “undertaker” es la etapa final de cualquier crimen en un film de Tarantino, el que sella el éxito de lo encargado por los jefes de las mafias.

En estos tres personajes, el killer, el cleanner y el undertaker se encuentra lo esencial para el éxito de una mafia respetable: la fe en lo ordenado por sus Jefes, la confianza en que el crimen cometido, borrado y sepultado es en pro del bien común, bueno para el país y sobretodo, bueno para la “familia”…

En la Industria Salmonera Chilena también se pueden identificar personajes equivalentes a los creados por Tarantino, aunque la Academia no lo crea…



Con menos glamour que los personajes del cineasta (mal que mal, el killer  Travolta  ganó un concurso de baile antes de morir asesinado con su propia arma) en la Industria se encuentran varios equivalentes al killer.

Cualquiera de los Jefes de Centro que se negaron a retirar de las balsas-jaulas a los trabajadores que posteriormente murieron ahogados por los desprendimientos de tierra en el Fiordo Aysén, durante el terremoto del año 2007, puede protagonizar al “killer”. Sólo habría que enseñarles a bailar como los trabajadores del ya clásico clip “Yo sólo quiero ser de Marine Harvest”.

El guardia de seguridad de INVERTEC, que recientemente le disparó con un rifle a una Huilliche en el Estero Compu, Comuna de Quellón, porque lo grababa mientras se entretenía haciendo blanco con las aves del lugar cercano a un centro salmonero, también reúne méritos. Como todo “killer”, anda suelto y hasta su nombre se desconoce y la empresa ya aclaró que el arma no le pertenece, eximiéndose de responsabilidad. A fin de cuentas, INVERTEC es de la Familia Montanari Mazzarelli y en torno a la salmonicultura chilena, la Justicia es tan inexistente como en las películas de Tarantino…

“Killer” puede ser el operario que le ordena a los buzos del centro salmonero sumergirse a 40 metros de profundidad a sabiendas de que el máximo es 22 metros, o el Jefe que le encarga las tareas más pesadas a las mujeres embarazadas dentro de las plantas de proceso, para obligarlas a renunciar. El Prevencionista de Riesgos, que concluye que la tendinitis se produce porque los trabajadores pican leña demasiado verde en sus casas, es demasiado imbécil como para calificar para “killer”, aunque haya estudiado para eso en INACAP o AIEP…

Cualquiera de ellos puede ser un “killer”: hacen lo que se les ordena sin importar por qué ni a quién deben liquidar. Nada personal… sólo son negocios…

César Barros se mostró en la Industria Salmonera como el “cleanner” de la década, sino del siglo XX y XXI juntos. Es la fiel encarnación de mi personaje predilecto de Tarantino, que hizo lo posible por meterme a la cárcel en el montaje del incendio de  la agencia publicitaria Salmon-Chile, en el año 2009, en una maniobra destinada a “limpiar” la imagen de una Industria que permanece en ruinas…

Los 8 del Salmón éramos a prueba de Fiscales, César….

Barros llegó a la testera de la agencia publicitaria apenas DÍAS antes de que se destapara la plaga de piojos que afecta, aún, a la Industria salmonera. Ante una crisis inminente, que sólo meses después se materializaría en la crisis del virus ISA, Barros llegó a limpiar la escena del crimen: los cientos de toneladas de antibióticos, los millones de litros de desinfectantes y pesticidas, los 4 mil millones de dólares que le adeudaban a la Banca Privada (y que pagamos con la privatización del mar apoyada por los “compañeros” Fidel Espinoza y Escalona) los miles de salmones muertos sumergidos en el mar o enterrados en los vertederos clandestinos, todo ello era por el bien del país, para evitar que volviéramos “a la edad de piedra”, mantener la clientela del casino DREAM’s de Castro y llenar de plasmas a Calbuco y Achao…

El “cleanner” chileno por excelencia, ACUSÓ AL ESTADO DE NO FISCALIZAR ADECUADAMENTE a la Industria salmonera para evitar todos los desastres que la Industria causaba. Es decir, el culpable no era el que disparaba, sino el que no le “hacía el quite” a las balas… Simplemente, un sofista prodigioso…

Terminada su tarea, pagadas las deudas con el mar austral privatizado y dividido en Barrios Salmoneros “geométricamente armónicos”, con nuevos reglamentos sanitarios y ambientales tan inútiles y arbitrarios como los de antes de su llegada y dejando a SERNAPESCA en la misma condición del árbitro sin pito (sin lanchas para realizar sus fiscalizaciones) y a SUBPESCA con funcionarios expertos en planillas EXCEL… y punto, Barros se retiró a una nueva misión: la de limpiar LA POLAR, donde quien debía 10 mil terminó debiendo 100 mil y además tenía que dar las gracias…
Cuando Barros arribó a Santiago, ni una escama llevaba en sus ropas, ni una bacteria del BKD ni un virus del IPN pasaron por su torrente sanguíneo… Se retiró impecable de Salmon-Chile para ir a cumplir sus nuevas funciones en nombre del bien común…

Para la Capital de la República, ahora sin mar austral y prontamente sin borde costero, el “cleanner” llevó sus bines para mortalidades, sus cuchillos para cortar agallas y sus bidones con VIRKON-S para que no queden rastros de la estafa cometida (otra más) en la empresa más “exitosa” del retail nacional….

Y así como Barros es el “cleanner” ideal, la Industria se ha provisto de un “undertaker” también de lujo : Felipe Sandoval, experto en hacer desaparecer las víctimas cuya vida ha finalizado tras sentencia firmada por la Mano Invisible del Mercado.

Sandoval hizo desaparecer a la Minería del Carbón en Lota cuando actuó ungido como Presidente de la CORFO durante el Gobierno de Frei Ruiz-Tagle. Inundó las minas y piques y sepultó con ello una cultura y una fuente energética. Total, las termoeléctricas a carbón tenían ya a Colombia como proveedor asegurado, con un carbón de mejor calidad (¿?) más competitivo (¿¿??) y con menos dirigentes sindicales Comunistas (¡¡¡!!!!!)

Así, el “undertaker” ayudó a los mineros a descubrir su vocación por la peluquería y la artesanía, otros se transformaron en taxistas, pastores evangélicos o candidatos a diputado por la misma Concertación que los hizo desaparecer y las minas sobrevivientes se transformaron en cultivos de hongos o rutas turísticas.

De la minería del carbón en el Golfo de Arauco, del espíritu combativo de los mineros de Lota, no quedó ni un rastro. El “undertaker” no dejó huellas y no hay estudiante secundario alguno  capaz de entender hoy lo que relata Baldomero Lillo en “Subterra”, especialmente si el estudiante es dirigente de la CONES.

Aprovechando que el personaje de marras tenía claro que los peces vivían en el agua y que el agua era líquida, sólida o gaseosa, la Familia Mercado movió a su “sepulturero” a la Subsecretaría de Pesca durante el Gobierno de Lagos y desde allí explicaba la crisis pesquera en los términos más insólitos, propios de quien asumía el cargo con tal derroche de conocimientos.

Para el “undertaker”, los pescados faltaban en las caletas porque los pescadores comían más[1] y la pesca de arrastre era un mito. Para el nuevo Jacques Cousteau-chilensis, las jibias eran más depredadoras que toda la SONAPESCA junta y merluzas, jureles, caballas y congrios habían sido electrocutados por la Corriente del Niño…

Bajo su administración, la Subsecretaría con las mejores secretarias de la Administración Pública, se convirtió en un organismo experto en  repartir cuotas de agua a la  pesca artesanal sobreviviente, después de sesudos estudios hidro-acústicos realizados en el Mar Muerto…

También bajo su administración, se consagró la Ley “corta” de Pesca, que entregó los peces a las “familias” que financian a la Democracia Cristiana y a la ex Diputada Isasi, en los 10 años previos a la llegada de Longueira al Ministerio de Economía. Y en esa sola década, dos tercios de la biomasa pesquera del país desaparecieron y con ella, la pesca artesanal…

Los dirigentes de la Pesca Artesanal se reconvirtieron al Turismo y varios se acordaron que eran Huilliche,  convirtiéndose en Longkos, Werkenes, Werkenes-mormones y Machis y hasta Pedro Cayuqueo se acordó de ellos. En definitiva, gracias al “undertaker”, se produjo la Colonización Huilliche de la Región de Los Lagos.

Y así, a punta de reconversiones y Colonizaciones, el “undertaker” se deshizo de otro “cacho” en el país soñado por Milton Friedman, Margaret Tatcher, Chuck Norris y Misael Ruiz…

Con tamaña experticia, el “undertaker” tenía que llegar a la Industria salmonera.
Una vez revelada la crisis del virus ISA en la piojenta industria, el sepulturero de dos culturas se hizo cargo de las Mesas de Trabajo que trataron de salvarla, investido ahora como “Zar de la Salmonicultura”… Jamás como “Soviets” de la salmonicultura… Sus tiempos de “chascón con sobredosis” de la DC también los había sepultado…

Como “Zar”, impulsó una nueva desaparición: la de la soberanía nacional en las aguas interiores australes. El Mar de la Patagonia chilena dejó de ser un patrimonio de todos los chilenos y ahora cada concesión acuícola pasó a ser un valor de cambio, un bien hipotecable ante la Banca Privada… Así pagaron temporalmente sus deudas las exitosas productoras de Caligus y SRS: con nuestro mar y nuestro futuro esplendor…

Y sin que le temblara la mano ni la pera, ensalzando al CONFLICTO DE INTERESES como impronta propia de la Economía chilena, el “undertaker” se anotó en AQUACHILE, que dice ser la tercera productora mundial de salmón y trucha a pesar de que tiene decenas de sus centros asolados por piojos, bacterias y virus a los que sus peces serían inmunes.

Lo que sí es comprobable es que AQUACHILE es la número uno, número uno, número uno en infracciones a las normas sanitarias y ambientales que el mismo “undertaker” escribiera cuando hacía méritos para llegar a la Industria. Y estando ya allí, en AQUACHILE, generó las condiciones para que tan prestigiosa empresa SE RETIRARA de Salmon-Chile, la misma que HOY lo recibe como su Presidente,  en otro fenómeno social y esquizoide que sólo es posible en el único país  subdesarrollado que integra la OCDE, a pesar del Colegio de Profesores que tiene…

En esta nueva misión, seguramente el “undertaker” criollo hará desaparecer el cadáver de una Industria que hace rato ya murió y que sólo es una actividad de especulación financiera que flota miserablemente en las aguas interiores del mar austral. De lo que se trataría es de no dejar huellas para que los criminales queden impunes, haciendo desaparecer las planillas EXCEL de SUBPESCA y los Formularios Electrónicos con que “fiscalizaba” SERNAPESCA.

Probablemente, también, sea un acto de alineamiento con el nuevo gobierno, que de “nuevo” tiene tanto como de “mayoría” y que es el mismo que Privatizó el Mar Austral, del que saldrán nuevos fondos para las bolsas plásticas y las palas que se necesitarán para esta sepultura.

Pero aún así, y sólo por esta vez, si su tarea es no dejar huellas del piojento cadáver, le deseamos al “undertaker” el más rápido y certero de los éxitos y le recomendamos los sedimentos anaeróbicos y putrefactos del Estuario del Reloncaví para cavar la tumba… Al menos en la despedida, que reciban una sopa de su propio chocolate los que hicieron del Mar Austral una cloaca.

Y quizás si una vez hecho desaparecer “el bulto”, llegue Tarantino en persona a Chile para escribir otro guión que nos fascine, teniendo como localidad a lo que quede de este país que tenía vista al mar.

Capaz que acá, en esta sociedad de mercado, encuentre nuevos personajes para su extraordinaria filmografía que tanto ha inspirado a la Salmonicultura chilena.


Héctor Kol
Patagonia Chilena Sin Represas… Sin Salmoneras,
Diciembre de 2013

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