miércoles, 29 de junio de 2011

EL TRABAJO / JUNIO 2011

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Compañeras y compañeros:
Existen dos falsos dilemas con relación al tema de las recientes movilizaciones por la Educación. Estos dilemas han sido puestos en la palestra pública por la Concertación a través del PC, de las JJCC, la CUT y el colegio de profesores.

             El primer Dilema es el de la Reforma de Lavín y Piñera versus mantenernos como estamos. El Segundo dilema es Reforma de Lavín o Estatización de la Educación. El primer dilema es falso porque no podemos enfrentarnos a la Reforma pidiendo que se mantenga lo que hay, porque lo que hay es un desastre. El segundo dilema tampoco resuelve el fondo del problema porque la educación municipalizada ya es estatal, y sólo se busca un cambio en la administración de la Educación Pública.
            Otra vez, lo que la clase política y sus secuaces de seudo izquierda quieren, es cambios cosméticos y no una verdadera revolución educacional. Y dicen que debemos conformarnos hoy por hoy con esto: con migajas.

            ¡NO NOS ENGAÑEMOS!: Si planteamos Educación Estatal en el gobierno actual, lo que hacemos es dejarles todo en bandeja a la Alianza y a la Concertación, para que ellos, empresarios todos, determinen en el Congreso un supuesto fin al lucro, siendo que ellos mismos son los que lucran: los Matte, Los Lavín, Clemira Pacheco, etc., todos son empresarios de la Educación Pública y sostenedores chupa sangre de los recursos Fiscales. Debemos entender que el Estado no es un ente neutral y que no tiene como fin el Bien Común de todos sino que el bien común de unos cuantos que están enquistados en sus organismos.

Pero y ¿por qué aparecen todos estos políticos ahora como paladines de la Educación, sino han hecho más que hacerla trizas? Bueno, porque quieren nuevamente el gobierno y su táctica es la desestabilización del gobierno de Piñera, no para mejorar la vida de los estudiantes, profesores y apoderados, sino que para lucrar ellos, una vez más, de nosotros. Que esto quede claro.

            Cuando se tienen intereses como empresarios en cualquier rubro, como lo tienen el PC, la Concerta y Derecha, jamás van a buscar soluciones de fondo.

            ¿Y cuál es el dilema de fondo? Bueno, el dilema de fondo, es EDUCAR PARA QUÉ. ¿Para formar ingenieros que construyan Hidroaysenes?, ¿para formar médicos que atiendan en Clínicas inaccesibles para la gran mayoría de los chilenos?, ¿para crear abogados que estafen como en La Polar?, ¿para formar Agrónomos que destruyan la tierra con fertilizantes para que produzcan más?, ¿Trabajadores Sociales atados de manos y que dependen de las políticas de chorreo del Estado?

            El tema de fondo es este compañeros, para qué educar y cómo educar. Hoy, lamentablemente, este tema está decidido por los empresarios y los mismos políticos que hoy rasgan cínicamente vestiduras por el desastre que ellos mismos crearon. Ellos decidieron este modelo de acumulación empresario-educacional y lo impusieron por la fuerza en dictadura y después lo hicieron pasar como modelo de virtud del joven profesional chileno que se endeuda para ser exitoso. Por lo mismo hoy, luchar por una Educación Pública al estilo vulgar de los políticos y sus secuaces burócratas dirigentes, es luchar por cambios cosméticos sin ninguna incidencia real en el Chile de hoy ni del futuro y pelear para subvencionar a los empresarios.

            Es cierto que pueden producirse avances en caso de que el gobierno destine más recursos a las Universidades, pero se sabe que en Chile hay 16 veces menos técnicos que los necesarios y sobran los profesionales, produciéndose simplemente un abaratamiento de la mano de obra calificada. El profesional es cada vez más un simple tornillo del engranaje productivo de los Matte, Piñera, Lucksic, Solari, Paullman, etc., y cada vez menos un ser humano íntegro e integral que es lo que realmente se necesita por el Pueblo chileno.

            Por otro lado, hoy educación gratuita para todos es subvencionar a los hijos de los empresarios y explotadores en general y eso no es una política revolucionaria, sino que representa una involución y otro regalito más para las familias acomodadas de este país. El que tiene plata a costa de explotar trabajadores, que pague por la educación de sus hijos y que no sean los padres de los alumnos pobres quienes paguen la educación de los hijos de empresarios.

            Entonces, hoy el llamado es a:

            1.- Mientras exista sociedad dividida en clases sociales, debe existir la gratuidad para los hijos de los trabajadores. Los hijos de empresarios deben pagar. Arancel Diferenciado es la Consigna más justa. Se deben asignar más recursos a los planteles por parte del Estado (pero mucho más que los 75 millones de  Lavín y compañía), como medida que permita a los hijos del Pueblo trabajador no pagar por su educación.

            2.- Debemos abrir espacios de Democracia al interior de las carreras y facultades donde se establezca que los estudiantes tienen voz y voto en la regulación de mallas, inversiones, contratación de docentes, elección de decanos y rectores, etc. Lo mismo se debe hacer en los Colegios y escuelas, en donde, profesores, apoderados y alumnos deben decidir en conjunto qué Educación se quiere.

            3.- Debemos terminar con la falta de democracia al interior del Colegio de Profesores (que representa a menos de la mitad de los profesores y va en franco declive histórico) y la CUT (que representa a menos del 10% de los trabajadores de Chile), puesto que dicha falta de democracia resta y juega en contra de la misión de Revolucionar realmente la educación y sociedad chilena y porque dichas organizaciones han devenido en estructuras partidistas que responden a criterios propios y no a los del Pueblo trabajador. Están afincadas en razonamientos que no se condicen con las necesidades de los trabajadores ni de la educación en general, sólo buscan cuotas de vulgar poder, y son incapaces de luchar por una revolución que mande al tacho de la Historia toda la porquería actual.

            4.- Por último, debemos ampliar el debate sobre la Educación y no reducirlo al debate cosmético que nos proponen. Para ello, es necesario discutir más, con cada vez grupos más grandes de personas involucradas en el Educación. Que la más amplia democracia nos permita que no sean un par de dirigentes del Colegio de Profesores los que hablen por los docentes, sino que asambleas de ellos decidan qué educación quieren entregar. Que no sean un par de dirigentes de la Confech quienes digan lo que quieren todos los Estudiantes, sino que alumnos de Universidades, CFTs, Institutos, Liceos y Escuelas discutan organizados cuál es la salida a la crisis de la Educación chilena, junto con los trabajadores de la educación, docentes universitarios y apoderados.

Es necesaria una nueva Confederación de la Educación que una a todos estos actores político-sociales para que la salida no sea decidida entre cuatro paredes por unos cuantos empresarios de la educación vestidos como políticos o por sus parientes o amigos. En definitiva compañeras y compañeros, se trata de la construcción de una nueva Educación al servicio del Pueblo trabajador, y no de los parásitos explotadores.

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