martes, 12 de junio de 2012

El sol siempre vuelve a brillar entre las nubes. DOS REVOLUCIONARIOS

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DOS REVOLUCIONARIOS

El revolucionario viejo y el revolucionario moderno se encontraron una tarde marchando en diferentes direcciones. El sol mostraba la mitad de su ascua por encima de la lejana sierra; se hundía el rey del día, se hundía irremisiblemente, y como si tuviera conciencia de su derrota por la noche, se enrojecía de cólera y escupía sobre la tierra y sobre el cielo sus más hermosas luces.

Los dos revolucionarios se miraron frente a frente: el viejo, pálido, desmelenado, el rostro sin tersura como un papel de estraza arrojado al cesto, cruzado aquí y allá por feas cicatrices, los huesos denunciando sus filos bajo el raído traje. El moderno erguido, lleno de vida, luminoso el rostro por el presentimiento de la gloria, raído el traje también, pero llevado orgullo, como si fuera la bandera de los desheredados, el símbolo de un pensamiento común, la contraseña de los humildes hechos soberbios al calor de una gran idea.

-¿A dónde vas? -preguntó el viejo.

-Voy a luchar por mis ideales -dijo el moderno-; y tú, ¿a dónde vas? -preguntó a su vez.

El viejo tosió, escupió colérico al suelo, echó una mirada al sol, cuya cólera del momento sentía él mismo, y dijo:

-Yo no voy; yo ya vengo de regreso.

-¿Qué traes?

-Desengaños -dijo el viejo-. No vayas a la revolución; yo también fui a la guerra y ya ves cómo regreso: triste, viejo, maltrecho del cuerpo y espíritu.

El revolucionario moderno lanzó una mirada que abarcó el espacio, su frente resplandecía; una gran esperanza arrancaba del fondo de su ser y se asomaba a su rostro. Dijo al viejo-:

-¿Supiste por qué luchaste?

-Sí: un malvado tenía dominado el país; los pobres sufríamos la tiranía del gobierno y la tiranía de los hombres de dinero. Nuestros mejores hijos eran encerrados en el cuartel; las familias, desamparadas, se prostituían o pedían limosna para poder vivir. Nadie podía ver de frente al más bajo polizonte; la menor queja era considerada como acto de rebeldía. Un día un buen señor nos dijo a los pobres: “Conciudadanos, para acabar con el presente estado de cosas, es necesario que haya un cambio de gobierno; los hombres que están en el poder son ladrones, asesinos y opresores. Quitémoslos del poder, elíjanme presidente y todo cambiará.” Asi habló el buen señor; en seguida nos dio armas y nos lanzamos a la lucha. Triunfamos. Los malvados opresores fueron muertos, y elegimos al hombre que nos dio las armas para que fuera presidente, y nos fuimos a trabajar.

Después de nuestro triunfo seguimos trabajando exactamente como antes, como mulos y no como hombres; nuestras familias siguieron sufriendo escasez; nuestros mejores hijos continuaron siendo llevados al cuartel; las contribuciones continuaron siendo cobradas con exactitud por el nuevo gobierno y, en vez de diminuir, aumentaban; teníamos que dejar en las manos de nuestros amos el producto de nuestro trabajo. Alguna vez que quisimos declararnos en huelga, nos mataron cobardemente. Ya ves cómo supe por que luchaba: los gobernantes eran malos y era preciso cambiarlos por buenos. Y ya ves cómo los que dijeron que iban a ser buenos, se volvieron tan malos como los que destronamos. No vayas a la guerra, no vayas. Vas a arriesgar tu vida por encumbrar a un nuevo amo.

Asi habló el revolucionario viejo; el sol se hundía sin remedio. como si una mano gigantesca le hubiera echado garra detrás de la montaña. El revolucionario moderno se sonrió, y repuso:

-Compañero: voy a la guerra, pero no como tú fuiste y fueron los de tu época. Voy a la guerra, no para elevar a ningún hombre al poder, sino, a emancipar mi clase. Con el auxilio de este fusil obligaré a nuestros amos, a que aflojen la garra y suelten lo que por miles de años nos han quitado a los pobres. Tú encomendaste a un hombre que hiciera tu felicidad; yo y mis compañeros vamos a hacer la felicidad de todos por nuestra propia cuenta. Tú encomendaste a notables abogados y hombres de ciencia el trabajo de hacer leyes, y era natural que las hicieran de tal modo que quedaras cogido por ellas, y, en lugar de ser instrumento de libertad, fueron instrumento de tiranía y de infamia. Todo tu error y el de los que, como tú, han luchado, ha sido ése: dar poderes a un individuo o a un grupo de individuos para que se entreguen a la tarea de hacer la felicidad de los demás.

No, amigo mío; nosotros, los revolucionarios modernos, no buscamos amparos, ni tutores, ni fabricantes de ventura. Nosotros vamos a conquistar la libertad y el bienestar por nosotros mismos, y comenzamos por atacar la raíz de la tiranía política, y esa raíz es el llamado “derecho de propiedad”. Vamos a arrebatar de las manos de nuestros amos la tierra, para entregársela al pueblo. La opresión es un árbol; la raíz de este árbol es el llamado “derecho de propiedad”; el tronco, las ramas y las hojas son los polizontes, los soldados, los funcionarios de todas clases, grandes y pequeños. Pues bien: los revolucionarios viejos se han entregado a la tarea de derribar ese árbol en todos los tiempos; lo derriban, y retoña, y crece y se robustece; se le vuelve a derribar, y vuelve a retoñar, a crecer y a robustecer. Eso ha sido asi porque no han atacado la raíz del árbol maldito; a todos les ha dado miedo sacarlo de cuajo y echarlo a la lumbre. Ves pues, viejo amigo mío, que has dado tu sangre sin provecho. Yo estoy dispuesto a dar la mía porque será en beneficio de todos mis hermanos de cadena. Yo quemaré el árbol en su raíz.

Detrás de la montaña azul ardía algo.- era el sol, que ya se había hundido, herido tal vez por la mano gigantesca que lo atraía al abismo, pues el cielo estaba rojo como si hubiera sido teñido por la sangre del astro.

El revolucionario viejo suspiró y dijo:

-Como el sol, yo también voy a mi ocaso. Y desapareció en las sombras. El revolucionario moderno continuó su marcha hacia donde luchaban sus hermanos por los ideales nuevos.

Ricardo Flores Magón
Regeneración, 31 de diciembrel de 1910

lunes, 11 de junio de 2012

Enfermedad y capital. [A.M.Bonano]

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La enfermedad, entendida como un mal funcionamiento del organismo, no es algo exclusivamente humano. Los animales también padecen enfermedades, e incluso las cosas en su propio sentido presentan defectos en su funcionamiento. La idea de la enfermedad como una anormalidad, es la idea clásica desarrollada por la ciencia médica.
La respuesta a la enfermedad, principalmente gracias a la ideología positivista que domina la medicina actualmente, es la de la cura, consistente en una intervención externa elegida desde prácticas específicas, cuyo objetivo es restaurar las condiciones de una supuesta idea de normalidad.
A pesar de todo, sería un error pensar que la búsqueda de las causas de la enfermedad siempre han ido paralelas a esta necesidad científica de restaurar la normalidad. Durante décadas los remedios no se han basado en los estudios de las causas, ya que en aquellos tiempos estos eran absolutamente fantásticos. Los remedios tenian su propia lógica, especialmente cuando se basaban en conocimientos empíricos de las fuerzas de la naturaleza.
En los últimos tiempos una crítica del sectarismo de la ciencia, incluida de la medicina, se ha basado en la idea de la totalidad del hombre: una entidad construida por varios elementos-intelectuales, económicos, sociales, culturales, políticos, etc. Es en esta nueva perspectiva donde se inserta la hipótesis materialística y dialéctica del marxismo. La totalidad de un hombre y mujer nuevo/a y real descrita de varios modos, no más tiempo dividida en los sectores que el viejo positivismo nos tenía acostumbrados, fue de nuevo resumida en un determinismo de una sola dirección por los Marxistas.
Las causas de la enfermedad son consideradas como consecuencia exclusiva del capitalismo, el cual aliena al hombre a través del trabajo, exponiéndole a una relación distorsionada con la naturaleza y la “normalidad”, el otro lado de la enfermedad.
En nuestra opinión ni las tesis positivistas que ven a la enfermedad como el mal funcionamiento del organismo, ni las marxistas que consideran que todo mal es debido al crimen del capitalismo son suficientes.

Las cosas son algo m
ás complicadas. Básicamente, no podríamos decir que las enfermedades no existirían en una sociedad liberada. No podríamos decir que si se lograse ese maravilloso evento, la enfermedad se reduciría a un simple debilitamiento de alguna fuerza hipotética que se encuentra todavía por descubrir. Creemos que la enfermedad es parte de la naturaleza del estado del hombre que vive en sociedad, y que sería el precio a pagar por corregir un poco las condiciones óptimas de la naturaleza para obtener la artificialidad necesaria para construir incluso la más libre de las sociedades.
Ciertamente, el crecimiento exponencial de la enfermedad en una sociedad libre donde la artifiacilidad entre individuos sería reducida a lo estrictamente imprescindible, no podría compararse con el que habría en una sociedad basada en la explotación, tal y como es nuestra sociedad actual.

Se puede entender de esta idea, que la lucha contra la enfermedad es una parte integral del conflicto de clases. No tanto porque la enfermedad este causada por el capital -que ser
ía una declaración determinista y por lo tanto inaceptable- sino porque una sociedad libre sería diferente.
Incluso en su negatividad estaría más cerca de la vida, de ser humano.
Así la enfermedad podría ser una expresión de nuestra humanidad tal y como hoy en día es una expresión de nuestra terrible inhumanidad.
Esta es la raz
ón por la cual nunca estaremos de acuerdo con la tesis simplista resumida en la frase “hacer de la enfermedad un arma”, incluso a pesar de que merece ser digna de respeto, especialmente en lo concerniente a enfermedades mentales. No es realmente posible proponer al paciente una cura basada exclusivamente en la lucha contra el enemigo de clase.
Aquí la simplificación podría ser absurda. La enfermedad también significa sufrimiento, dolor, confusión, incertidumbre, duda, soledad, y estos elementos negativos no se limitan al cuerpo, también atacan a la conciencia y a la voluntad. Construir programas de lucha sobre tales bases sería bastante irreal y terriblemente inhumano.
Pero la enfermedad puede convertirse en un arma si entendemos tanto sus causas como sus efectos. Puede ser importante para mi entender cuales son las causas externas de mi enfermedad: capitalismo y explotadores, Estado y Capital. Pero esto no es suficiente. También necesito clarificar mi relación con MI ENFERMEDAD, que no debería ser solamente sufrimiento, dolor y muerte.
Debería también ser un método por el que poder entenderme y entender a los demás mejor, así como la realidad que me rodea y que es necesario hacer para transformarla, y obtener a su vez una mejor comprensión de las salidas revolucionarias.
Los errores que se han cometido en el pasado sobre esta materia provienen de la falta de claridad debido a la interpretación marxista. Que se basa en la reclamación de establecer una relación DIRECTA entre enfermedad y capitalismo. Nosotros creemos que esta relación debería ser INDIRECTA, esto es siendo conscientes de la enfermedad, pero no la enfermedad en general como una condición de ANORMALIDAD, sino mi enfermedad como parte de mi vida, un elemento de MI NORMALIDAD.
Y después vendrá la lucha contra esta enfermedad. Incluso aunque no todas las luchas terminan en Victoria.
Alfredo M. Bonanno

Comunicado Público por detención y tomada prisionera en Cárcel el Manzano a Lorenna Arce. Coordinadora MNRJ y MCAD-Dichato

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Hoy, alrededor de las 19:00 horas es detenida arbitrariamente Lorenna Arce coordinadora del Movimiento Nacional por la Reconstrucción Justa y vecina de la Federación Nacional de Pobladores. Los hechos de la detención se exponen:
- Por motivos de la movilización de las expropiadas de Coronel para este Martes 12, marcha de las vecinas de la tercera edad que comienza en Coronel caminando a las puertas del SERVIU en Concepción. Hilda Sáez dirigente de las 11 familias expropiadas recibe hoy Lunes 11, las 8:30 de la mañana, a personal de Carabineros en su casa, preguntando por los motivos de la movilización. Posterior a esto Hilda se reúne con Lorenna Arce en Concepción, desde ese momento son perseguidas por Carabineros por las carreteras y los lugares que asistieron. (se adjunta imagen tomada desde el interior del auto)
- Al terminar la reunión, Lorenna Arce se dirige a su casa en Dichato, dondese encontraba Policía de Investigaciones en la puerta de su hogar. Es tomada detenida con la justificación de ser trasladada a cárcel el Manzano de Concepción, para ser notificada personalmente sobre el no pago de una infracción en la Ley de tránsito. Es llevada detenida contra su voluntad, quedando sus hijos e hija en casa al cuidado de las vecinas del Campamento “El Molino”.
- Está multa es cursada por el Juzgado de Policía Local de Tomé, siendo el procedimiento ajustado a Derecho, que las notificaciones se realicen por Carabineros y no por Policía de Investigaciones, y bajo ninguna circunstancia en la cárcel, como se da en el caso.
- Posterior a la notificación personal en Cárcel el Manzano, es dejada en libertad, bajo una lluvia incesante. Los Abogados de la Defensoría Popular de Concepción se apersonaron en el lugar, Lorenna afectada, pero con mucha fuerza relata lo ocurrido, tomando la decisión de asistir al J.P.L de Tomé con Abogada de la Defensoría mañana martes 12 y verificar con el Tribunal los motivos y circunstancias de la detención.
- Manifestamos públicamente que nuestros dirigentes están siendo objeto de persecución política, toda vez que Hilda Saéz también es notificada hace unos días para obligarla a la reclusión nocturna que comenzaría el mismo día que se inicia la “marcha de la dignidad e indemnización justa”. Recordamos también el supuesto robo en casa de Lorenna hace unos meses atrás, donde sólo se le extraen carpetas, agendas y computadora.
- A su vez, agradecemos a los vecinos y vecinas de todas las organizaciones que se preocuparon por esta situación, al Movimiento Nacional por la Reconstrucción Justa, a la Federación Nacional de Pobladores, a la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción y a la Defensoría Popular de Concepción.
- Con fuerza señalamos, no podrán silenciar las demandas de los damnificados, expropiados y pobladores del Bio-Bio, estamos unidos, tenemos certeza que lo pedido es lo justo y digno, ya soportamos un terremoto, soportamos la sordera del Mal Gobierno, la inoperancia de la Concertación. Ni la cárcel, ni la lluvia, ni el hambre, serán los motivos para frenar nuestra lucha.
Por una Indemnización Justa y digna, Marchemos este Martes 12, desde las 11:30 horas desde el Cristo en Coronel. Invitamos a todas y todos, a los damnificados y expropiados.
Arriba los y las que Luchan.
Imagen desde interior del auto, que muestra furgón  de Carabineros, siguiendo a nuestras dirigentes.

Movimiento Nacional por la Reconstrucción Justa.
Federación Nacional de Pobladores.
Sección Bio-Bio